Ratón de… ¿biblioteca? Más bien de Metro. Documentándose

Tras alguna que otra reunión con el tutor, y una vez que uno tiene en la cabeza lo que quiere hacer. Surge una pregunta ¿por donde empiezo?

Si fuera por mí empezaba por lo divertido ¡A montar cosas! Pero no se puede empezar una casa por el tejado y con el tiempo he aprendido que mis ideas necesitan madurar, cuidarlas y dejarlas macerar.

Grant Snider-Incidental Comics
Grant Snider-Incidental Comics

Así que dado que trabajamos, hay un par de asignaturas que terminar, y el tiempo de vida es limitado, he decidido empezar por lo más accesible: la documentación.

Artículos, artículos y más artículos. Los famosos papers. Son una de las bases de la transmisión del conocimiento a nivel formal y científico desde hace mucho tiempo. Tanto tiempo que el propio sistema ha acabado deformando su utilidad. Cualquiera que se desenvuelva en el mundo universitario ha sufrido, o sufre en sus carnes, estas deformaciones: artículos con nombres que no deberían estar ahí, artículos sacados al tún tún, que dicen muchas cosas sin decir nada, pero que sirven para engrosar ese gran listado que debes poseer en el mundo académico. En ocasiones lo único que importa es quién cita a quién y cuantos. La utilidad real del artículo parece haber sido desplazada y convertido en un mecanismo más de un sistema que, como todos los sistemas, si no se rompe y se renueva de vez en cuando huele a podrido.

Jorge Cham-phdcomics
Jorge Cham-phdcomics

Afortunadamente no estoy haciendo un doctorado y, de momento, estoy fuera de este círculo vicioso. Así que: ¿por donde empezar? Cada uno tiene sus trucos pero yo siempre empiezo tirando del hilo descubierto. ¿Recuerdas al señor Auke Ijspeert (he tenido que volver a copiar y pegar su nombre, NUNCA conseguiré escribirlo por mí mismo) y su inspiradora TED talk? Pues algo habrá escrito éste señor a lo largo de su vida ¿no? Vamos allá.

Bueno, ¿pues busco en Google no?

Sí y no. Si en cualquiera de los principales buscadores pongo el nombre del susodicho (me niego a pegar el nombre de nuevo) encontraremos algo como ésto:

capturagoogle

Está su bio, la página de su laboratorio, su TED talk y un par de noticias. Nosotros no buscamos ésto, buscamos artículos científicos. La solución: Google Académico

Google, como gran monstruo de la información que es, está metido en todos los fregaos, y ésto incluye la búsqueda y transmisión del conocimiento académico. Aunque existen alternativas, Google académico cumple, y muy bien, las necesidades del universitario común. Busquemos otra vez:

googleacademico

Ésto tiene mejor pinta. En este caso las dos primeras entradas son dos artículos relacionados con la TED talk y el robot salamandra, por lo que me interesan. Fíjate que debajo de cada artículo aparecen los autores de éste. Si clicamos sobre uno de ellos iremos a una web realmente útil:

citahombre

Aquí tendrás una pequeña bio de nuestro amigo y sus artículos publicados. Un verdadero curriculum que te servirá para tirar del hilo y decidir que artículos leer de forma aún más rápida.

Vuelve a la búsqueda anterior. A la izquierda tienes opciones como filtros por fecha o idiomas. También puedes crear una alerta, de ésta forma, si mientras estoy investigando sobre el tema surge algo nuevo de Auke Ijspeert recibiré un email avisándome. A la derecha de cada resultado tienes posibles fuentes y formatos. Si tienes suerte, te llevará directamente al artículo que te interesa y podrás descargarlo sin problemas. Sin embargo en la mayoría de las ocasiones ésto no es así. Los artículos, a veces pagados con dinero público, en muchas ocasiones solo son accesibles en repositorios privativos donde te cobrarán un pastizal por acceder a él. Si nadie te dice cómo proceder entrarás en un laberinto de páginas, registros y búsquedas vanas. Aún así no desesperes, es mucho más fácil acceder al paper que ver el último capítulo de juego de tronos por la gorrilla.

ironyno

Descargando artículos

Este “maravilloso” sistema de “compartir” el conocimiento implica algo que el estudiante común no tiene: dinero a expuertas. Así que: ¿qué opciones tengo? La más inteligente es, si eres estudiante universitario, consultar la biblioteca digital y las suscripciones de tu universidad. Las universidades pagan un dineral todos los años en suscripciones para que los estudiantes e investigadores puedan acceder a dichas revistas científicas. Por lo qué en muchas ocasiones, a no ser que tu universidad se esté quedando sin dinero, será tu mejor opción.

¿Y si aún así no encuentro lo que busco? Pues bueno, hay alternativas, pero las dejo a tu elección ya que implica usar deep web y otros métodos.

Hora de leer

Una vez que tienes tu artículo debes elegir cómo leerlo. Leer una artículo no es como leerse una novela, requiere una lectura activa donde apuntar y subrayar es una actividad muy necesaria. Por ello te recomiendo una cosa: no leas artículos en el ordenador, te cansarás muy rápido y no habrás entendido ni la mitad. Hoy en día tienes varias posibilidades: imprimirte el artículo en papel, lo cual siempre es una buena opción, leerlo en un ebook de gran formato, o la que te recomiendo sin ninguna duda, leerlo en una tablet usando una buena app que te permita realizar y almacenar anotaciones en el documento.

Como has visto acceder al conocimiento es, en ocasiones, problemático. ¿La alternativa real? El conocimiento libre. Puede que hoy en día aún no sea posible para muchos campos pero… dadnos tiempo y, sobretodo, únete, estamos trabando en ello. Mientras tanto servidor continuará leyendo artículos en el Metro todas las mañanas.

Ya os contaré …

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